Cocina en L: cómo distribuirla sin perder la esquina
Es de las distribuciones más habituales porque aprovecha dos paredes y deja libre el resto de la habitación. Funciona si resuelves bien tres cosas: dónde va cada aparato, cuánto mide cada brazo y qué haces con el rincón.
Se abre montada en el planificador · Gratis y sin registro · Cambias las medidas por las tuyas

Dos paredes en ángulo, una encimera continua
Una cocina en L ocupa dos paredes que se tocan en una esquina. Lo normal es que un brazo sea más largo que el otro: en uno va la placa y en el otro el fregadero con el lavavajillas, según dónde lleguen el agua y la salida de humos, y las columnas van al final del brazo que mejor las admita. En el ejemplo de esta página, al final del corto.
Su ventaja frente a la cocina en línea es que la encimera da la vuelta: tienes dos zonas de trabajo a un paso de distancia y no hace falta recorrer toda la pared para ir del fregadero a la placa. Frente a la cocina en U, deja la tercera y la cuarta pared libres para una mesa, una isla o el paso a otra estancia. Si dudas entre varias, compárala con las otras distribuciones.
El precio de esa esquina es el rincón: el mueble que queda dentro del ángulo lo tapa el brazo de al lado. Es el punto que más se equivoca al diseñar una L, y tiene su propio apartado más abajo.
Dónde va cada cosa en una cocina en L
No hay una única forma correcta, pero sí unas reglas que evitan los errores caros. Las del rincón y la campana te las avisa el planificador mientras colocas.
Fregadero en un lado y placa en el otro. Así trabajas girándote, sin desplazarte, y dos personas no se estorban.
La nevera y el horno en columna van al final de un brazo. Una columna alta en medio parte la encimera y te deja sin superficie útil.
Es donde se corta y se prepara. Si el fregadero y la placa quedan pegados, no hay sitio para dejar nada.
Con encimera a los dos lados para apoyar cazuelas, y con la campana justo encima. Si tu placa lleva el extractor integrado, la campana sobra.
Comparten toma de agua y desagüe, y es donde aclaras los platos antes de meterlos.
Es el sitio más difícil de alcanzar. Úsalo para lo que sacas poco, con un herraje que lo traiga hacia ti.
Qué hacer con el mueble de la esquina
En una L, el primer mueble de un brazo queda tapado por el fondo del otro brazo: si pones ahí un mueble normal, su puerta choca y no se abre. Hay tres salidas.
| Solución | Cómo es | Cuándo conviene |
|---|---|---|
| Mueble de rincón con herraje | Bandejas giratorias o extraíbles que sacan lo de dentro hasta la puerta | Si necesitas almacenaje y no quieres agacharte a buscar al fondo |
| Rincón ciego | Un mueble más ancho que se abre solo por el lado libre; el fondo queda como trastero | Para guardar lo que se usa poco, gastando menos en herrajes |
| Hueco cerrado | Se tapa la esquina con un panel y no se usa | En cocinas con almacenaje de sobra, o si el presupuesto es ajustado |
En el planificador, si colocas un mueble corriente en la esquina, te avisa de que no se podrá abrir y te propone cambiarlo por un mueble de rincón con un toque.
Una cocina en L de 380 × 300 cm, mueble a mueble
Es el ejemplo que se abre desde esta página, en acabado grafito y roble. Puedes cambiar cualquier medida o acabado y el resto se recoloca.
El brazo largo
- Esquina, 60: el cuadrado que se cruza con la pared B. En el plano sale como rincón; en obra se resuelve con un rincón ciego o un esquinero, y un relleno junto a la esquina para que los cajones de los dos brazos no choquen
- Cajones, 60, como encimera de apoyo a un lado de la placa
- Placa, 60, con su campana encima
- Cajones, 60, al otro lado: la placa queda con encimera libre a los dos lados
- Armario de puertas, 80 y cajones, 60, para cerrar el brazo con más encimera
El brazo corto
- Fregadero, 60, junto a la esquina, a un giro de la placa
- Lavavajillas, 60, al lado del fregadero
- Nevera en columna, 60 y horno y microondas en columna, 60, al final del brazo para no cortar la encimera
La pared B mide 300, pero sus muebles suman 240: los 60 que faltan son el fondo de la pared A, que ocupa la esquina.

Con la cocina diseñada, lo que te piden en una tienda o un carpintero para darte precio es un plano con todas las cotas: el ancho de cada mueble, la altura de la encimera y la de los armarios, pared por pared.
Las medidas que importan en una cocina en L
Las de partida del planificador van entre paréntesis. Todas se pueden cambiar si tu cocina va a medida, y el resto, con el paso mínimo entre muebles y las alturas, está en la guía de medidas.
| Qué | Por qué importa en una L | Medida |
|---|---|---|
| Fondo del mueble bajo | Es lo que la esquina le quita a la otra pared | 60 |
| Altura de encimera | La misma en los dos brazos, para que la encimera dé la vuelta | 88 – 92 (88) |
| Anchos de módulo | Cada brazo se llena con estos anchos | 30 · 40 · 45 · 50 · 60 · 80 · 90 · 100 · 120 |
| Encimera → armarios | El hueco de trabajo, igual en las dos paredes | 50 – 65 (55) |
| Paso alrededor de una isla | Si añades isla o península enfrente | 90 |
Cocina pequeña en L: cómo sacarle partido
- Sube los armarios hasta el techo. Lo que no cabe a lo ancho cabe a lo alto, y lo de arriba sirve para lo que se usa poco.
- Agrupa las columnas en un extremo. Nevera y horno juntos dejan el resto de la L como encimera continua.
- No metas aparatos en la esquina. En una L corta, cada centímetro recto de encimera vale más que un rincón difícil.
- Aprovecha la ventana. Si hay una, el fregadero debajo libera la pared ciega para los armarios altos. Comprueba que el alféizar queda por encima de la encimera.
- Valora una placa de dos fuegos o un lavavajillas de 45. Ocupan 30 y 45 cm en lugar de 60: en una cocina pequeña, ese trozo de encimera se nota más que un fuego de más.
Lo que se pregunta sobre las cocinas en L
¿Cuántos metros necesita una cocina en L?
No hay un mínimo oficial. Como orientación, cada brazo empieza a tener sentido a partir de unos 2 metros: la esquina se come 60 cm de cada pared, y con menos no caben el fregadero, la placa y algo de encimera entre ellos. Por debajo de eso, una cocina en línea suele aprovechar mejor el espacio.
¿Se puede poner la placa o el fregadero en la esquina?
Se puede, pero rara vez compensa. Una placa en diagonal pide un mueble especial y deja la encimera de los lados partida en dos trozos pequeños. Lo práctico es dejar la esquina para guardar y poner placa y fregadero en la parte recta de cada brazo, con encimera libre a los dos lados.
¿Qué se hace con el mueble de la esquina?
El mueble que queda en el rincón lo tapa el brazo de al lado, así que no puede ser un mueble normal: no se abriría. Las opciones son un mueble de rincón con herrajes extraíbles o giratorios, una puerta que solo da acceso desde un lado o dejar ese hueco cerrado. La herramienta te avisa si colocas ahí un mueble que no se puede abrir.
¿Cocina en L o cocina en U?
La U guarda más, pero necesita tres paredes libres y 90 cm de paso entre los dos frentes enfrentados. La L ocupa dos paredes y deja el resto de la habitación libre para una mesa o una isla. Si la cocina es también comedor, la L suele ganar.
¿Le cabe una isla a una cocina en L?
Si queda sitio para pasar alrededor, sí: lo cómodo son 90 cm entre la isla y los muebles, y por debajo de 80, con el horno o el lavavajillas abiertos no queda sitio para ponerse delante. Puedes probarlo con el ejemplo de cocina en L con isla.
¿Dónde va la nevera en una cocina en L?
En un extremo de uno de los brazos, nunca en mitad de la encimera: una columna alta en el centro parte la superficie de trabajo en dos. Si la nevera queda junto a la esquina, comprueba que su puerta abre sin chocar con el otro brazo.
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